sábado, 10 de julio de 2010

No hay peor ciego que el que no quiere ver...

Se inicia el segundo semestre, y algunos dirigentes sindicales se aprestan a hacer lo que mejor saben, mentirle a las bases buscando adherentes para intentar generar conflictos.

Es que pareciera que tenemos muy poca memoria. Hace tan solo un año vivíamos en conflicto permanente porque no podíamos abonar los salarios del sector público en tiempo y forma, a la vez que íbamos acumulando mes a mes, una mayor deuda con el IPAUSS.

Hoy, la noticia que no es noticia, es que ya estamos abonando los sueldos en tiempo y forma, pagando la totalidad de los aportes y contribuciones al IPAUSS, cancelando de a poco, muy de a poco, deuda con el IPAUSS y proveedores, y a su vez con un incremento salarial del 15% para varios de los escalafones.


El ingreso inminente de la Provincia al Plan de Desendeudamiento Nacional, permitirá liberar
unos 25 millones de pesos de los gastos previstos para el segundo semestre, los que por decisión de la Gobernadora serán destinados a cancelar la totalidad de la deuda asistencial de esta gestión con el IPAUSS. Esto que debería ser una buena noticia para los trabajadores del Estado ha merecido críticas de los dirigentes del SUTEF quienes pretenden discutir el destino de estos fondos.

Basta con releer el acta del 28 de Febrero del 2010, cuando se inició el conflicto con los docentes, para recordar que el primer reclamo concreto de este sindicato era la regularización de pagos al IPAUSS, sin embargo cuando esto ocurre se quejan, lo que deja al descubierto que lo único que les interesa es su salario.

Esta conducta  demuestra un profundo desconocimiento del otro, una negación de la vida en sociedad, y una ambición de exprimir al Estado en beneficio propio.

Mientras tanto nos acercamos al momento en el que el IPAUSS definitivamente ingresará en deficit ya que no alcanzará el pago total de los aportes y contribuciones mensuales para hacer frente al pago de jubilaciones. Los invito a buscar en los archivos de la web, cuando hace un año anticipábamos esto, y nos motivó a buscar asistencia en la Nación, la que en forma inpéita fue rechazada por los directores que representan a los trabajadores del Estado.

Queda claro que como dice el refrán, no hay peor ciego que el que no quiere ver....